21.10.05

Personalia


Hablo desde la inverosímil
pureza del aire, y la brisa leve
que refresca, cuando menos se la espera,
los rigores del verano.
Desde la lluvia grito, no desde toda
la lluvia sino desde una de sus gotas,
la más seca de todas, la que probablemente
menos moja.
Porque no quiero ser toda la lluvia
ni un árbol entero
sino sólo gota,
una hoja, o su raíz
y hablar desde la nube,
la rama o desde
la tierra oscura.

11.10.05

Edad Media, forever


Soy mujer y escribo. Soy plebeya y sé leer. Nací sierva y soy libre. He visto en mi vida cosas maravillosas. Durante algún tiempo el mundo fue un milagro. Luego regresó la oscuridad.
Estas son las primeras líneas de la última novela de Rosa Montero, Historia del rey transparente. Una extraordinaria recreación del mundo de la Edad Media -el mundo: la atmósfera, el olor, el tacto, los colores, los ambientes... Personalmente, no había leído nada igual desde El nombre de la rosa de Eco. Tras eso de Ken Follett (Los pilares de la tierra creo que se llamaba) tenía que escribirse una novela como la de Montero para encajar en su justa dimensión lo peor que tiene el concepto de best-seller: la superficialidad y la consecuente sustitución de la acción por la profundidad.
Dos notas más, una buena y otra mala: magnífico el guiño a Lovecraft al incluir entre los libros prohibidos de la abadía de Fausse-Fontevrault el espantoso Necronomicon del árabe loco Abdul Alhazred.
La mala: ¿cómo es posible que en el siglo XIII Nyneve haga coceduras de eucalipto? El anacronismo es tan evidente que me pregunto si no será una broma de la autora.
¡Ojo al desconcertante final!

7.10.05

lo imprescindible


Es preciso estar muy embotado por la cantidad y el corto plazo para no advertir que hay libros necesarios de los que sin embargo sólo se venden 700 u 800 ejemplares. Aunque no son negocio para nadie, el mundo sería peor sin ellos. Hay editores raros que, sabedores del daño que la desaparición de estos libros produciría en el pensamiento universal, corren el riesgo y el placer de publicarlos. Hay distribuidores heroicos que los llevan a las tiendas en cuyas estanterías ocuparán un lugar clandestino (y eso con suerte: no es raro que sean devueltos a las editoriales sin haberlos sacado de sus cajas).Hay libreros conscientes de que esos títulos que apenas reportan beneficio económico son los neurotransmisores del sistema, los encargados de llevar mensajes esenciales a los libros de gran tirada, que constituyen el núcleo del negocio. Hay lectores intrépidos que no dudan en enfrentarse a estos volúmenes en cuyo interior de nada sirven los recursos estéticos o morales convencionales, y cuyo contenido propagan luego en cátedras, tertulias, artículos o reuniones familiares. Hay escritores que viven modestamente de abrir estas puertas ideológicas o formales que con el tiempo, aun sin saberlo, atravesamos todos.
Mal que bien, este frágil entramado sobrevive gracias a la ley del precio fijo. Su desaparición significaría la condena a muerte del librero vocacional, del editor raro, del lector insobornable, del distribuidor heroico y de géneros minoritarios como la poesía o el ensayo.
Juan José Millás, "Libros", El País, 06.06.2000

3.10.05

libro impreso /vs/ libro dixital


Na miña opinión, ese hoxe tan cacarexado debate entre libro impreso-libro dixital asenta en si mesmo nunha dialéctica superflua, ou, cando menos, artificial e interesada: non podo, nin quero, sospeitar un mundo no que a comunicación se reduza ó chat, do mesmo xeito que non podo imaxinar levarme á praia, ou ós pés dun carballo no verán, un rocket book por moi rápida e limpamente que o teña baixado da rede e sofisticado e cómodo que sexa o seu dispositivo lector. O libro, tal como o coñecemos ata agora, é un producto demasiado perfecto, culminación na súa estructura dun complexo e longuísimo proceso histórico, como para que estea chamado a ser totalmente substituído por outro artefacto que, na fin de contas, serve para o mesmo. De igual maneira, a Web, a edición dixital e os seus estándares (a propia web en canto interface gráfica, Java, sgml e html, o formato pdf, etc.) supoñen indubidablemente a culminación de anos de desenvolvementos técnicos e hoxe resultaría dunha absoluta candidez discutir que estean contribuíndo directamente á emerxencia dun novo paradigma de interacción cos tradicionais soportes da cultura. Pero as expectativas e o clima social xerados ó seu redor son simplemente excesivos, e sei de seres humanos que, do mesmo xeito que non saen de viaxe en Semana Santa nin lavan o coche a fin de semana, son felices sen saber que é un CD-ROM ou manexarse co correo electrónico. Se van poder seguir sorteando a presión da nova alquimia, ou por cánto tempo máis van poder facelo, é algo imposible de contestar; pero, alén de macrointereses financeiros, globalización e índices de dominación económica internacional, sobre os que obviamente non teño ningún control, non vexo ningunha razón para enfatizarmos máis o valor social, xa non digamos histórico, de Bill Gates que o de Torricelli, Thomas A. Edison ou Marconi. Na miña condición de profesional da edición preciso diaria e inescusablemente do contacto coa rede e cos soportes dixitais e teño perfectamente claro que non podo concibir xa un mundo sen o meu ordenador e o universo babilónico que se atopa tralo seu monitor. Pero tampouco podo imaxinarme a min mesmo con sete anos sen pizarra e pizarrín (nacín en 1960). Asumirmos necesariamente a condición de cidadáns analóxicos ou dixitais, conforme predica a radical tautoloxía dun dos gurús da nova cultura, o director do Media Lab do Massachusetts Institute of Technology Nicholas Negroponte, é unha cuestión subxectiva que depende de moitos factores e avaliacións individuais. Despois de todo, quizais exista aínda outra alternativa: ser só un cidadán que vive consonte o seu tempo pero non acepta etiquetas. E ver qué pasa.

(«Sobre a nova alquimia. Unha reflexión acerca das novas tecnoloxías da cultura»,
Grial, vol. 146, 2000)

2.10.05

outono














Así é que na tarde
se vai botando o frío
e a xeada comeza a falar nos comareiros
e contar cousas de antes.
Esmorecen os cumes, tan da terra,
pregándose as voces no tépedo veludo
da noite, do silencio.

Semella baixar do ceo un manto de melancolía
e anegar de vagariño
os montes irremediablemente inmóbiles.

O mundo ten por veces
a mesma cor da ausencia.

30.9.05

El vendedor de libros

-Hola, buenas tardes. Soy vendedor de libros.
-No, gracias. Ya tengo uno.

29.9.05

Libros en el lecho de Procusto

La edición mundial ha cambiado más en el curso de los últimos diez años que durante el siglo anterior. Estos cambios son especialmente impresionantes en los países anglosajones que aparecen como modelos de lo que puede produ­cirse en otros lugares en los próximos años. Hasta hace bien poco, la edición era esencialmente una actividad artesanal, a menudo familiar, a pequeña escala, que se contentaba con modestos beneficios procedentes de un trabajo que todavía guardaba relación con la vida intelectual del país. Durante los últimos años, los grandes grupos internacionales fueron adquirien­do las pequeñas editoriales una tras otra. En Gran Bretaña y en Estados Unidos la mayoría de estos gru­pos son inmensos holdings que reinan en el ámbito de los medios de comunicación de masas, la indus­tria del ocio o bien de lo que actualmente se denomi­na industria de la información. Han acostado la edi­ción en el lecho de Procusto y la han obligado a introducirse en una u otra de esas opciones. Las edi­toriales compradas por los grupos implicados en la industria cultural han visto desaparecer de sus catá­logos los títulos más prestigiosos.

André Schiffrin, La edición sin editores, Destino, 2000: 12-13.

28.9.05

menu do día

-De primeiro: That Joke isn't Funny Anymore de The Smiths. Esa cegadora melodía... Tocar o ceo oíndo a guitarra de Johnny Marr
-De segundo: Remember e Love de John Lennon, gravadas ¡en 1970! Despois falamos.
-Dessert: pasando de postre (engorda).

Para ler: Bram Stoker's The Lair of the White Worm.
Excelente tradución de Juan Antonio Molina Foix en «El club Diógenes» de Valdemar (La Madriguera del gusano blanco, 2001). Gótico, victoriano, británico...

el precio de los libros

Se cuenta que una anciana completamente desconocida se presentó ante el rey Tarquino el Soberbio, séptimo rey de Roma, ofreciéndole la venta de nueve libros, en los cuales (aseguró ella) se contenían los oráculos divinos, pero pidió por ellos un dinero tan desmedido, que el rey le dijo que si estaba loca. Irritada, arrojó tres libros al fuego, y exigió por los restantes la misma suma anterior; como el rey se negara, volvió a arrojar al fuego otros tres libros y siguió pidiendo la misma suma por los tres restantes. Finalmente, estupefacto ante aquel comportamiento, el rey se avino a pagar por tres la suma por la que hubiera podido comprar los nueve. La vieja desapareció al instante y ni antes ni después se la volvió a ver.
Esta sibila profetisa, con hecho tan singular, ¿qué otra cosa quiso enseñar al soberbio rey sino que los vasos de la sabiduría, los libros, exceden a toda humana ponderación?

Ricardo de Bury, obispo de Durham, Filobiblion (s. XIV), cap. III

II Simposio do Libro e a Lectura

Toda a información aquí

27.9.05

Un pensamiento

Una biblioteca nunca puede ser ideal; si no, sería una cárcel o una tumba. En realidad, una biblioteca es algo semejante a la naturaleza, de donde se extraen productos que uno necesita para el organismo. Cada libro cambia según el momento en que se lee y ningún libro es siempre el mismo libro.
(Francisco Ayala, publicado en El País, 04.08.05)

26.9.05

Un poema

A falta de todo, me queda encontrarme (al menos buscarme) en la poesía. Este es uno de mis últimos poemas.

Perfiles del retorno

Es sobre la cercanía de todas, las enteras tardes,
lapsos de luz y oscuridad, mitades de uno mismo,
en donde cae la melodía errante de las aguas
que nos sacian de gris y pudren los geranios.

Se recoge la matriz de la mañana y son sus huellas
las improntas de cómo los helechos se hacen tierra,
circundándonos de días lo improbable,
en un hoy, digamos fragmentario
que busca la arrítimica deriva
de las cosas cotidianas y banales.

Volverán las oscuras golondrinas
a teñir de ausencia los otoños,
y mientras, inocentes, del crepúsculo,
ese frágil asidero de pálidas mentiras,
seguiremos esperando
que sin daño nos devuelva a la vida de siempre.

25.9.05

Máster en Edición USC-Xunta de Galicia


Todos os detalles da II edición do Máster en Edición (a redundancia é inevitábel...) da Universidade de Santiago de Compostela-Xunta de Galicia.

Unha suxestión

Internet: navegar en Galicia de Henrique Neira, col. Andel, Xunta de Galicia, 2005.

Ler este libro non leva alén de un par de horas. Moi pouco tempo para o altamente aproveitable da súa lectura. Trátase dun percorrido áxil, ameno e instrutivo sobre a actualidade da rede, formulando e respostando as, aquí nunca mellor dito, FAQS sobre Internet. A perspectiva do autor -Henrique Neira é redactor en El Correo Gallego e persoa comprometida en moitos e variados proxectos culturais- é a do usuario, factor que converte o texto nun libro depurado de toda palabrería hipertecnolóxica e información accesoria e, normalmente, reservada aos « iniciados». Un texto imprescindible para quen se queira facer unha idea rápida (pero moi completa) sobre o que hoxe representa Internet e o inmenso universo das súas posibilidades.

El profeta

A mediados de los 8O, Bill Gates afirmó que 640 Kbytes debieran ser suficientes para cualquiera. En noviembre de 2004, en Madrid, vaticinó que el libro impreso, frente al digital, tiene los años contados.
Si las capacidades proféticas del magnate de Microsoft se cumplen en este segundo caso como en el primero, podemos estar tranquilos: el libro impreso tiene un futuro próspero, asegurado y prometedor.